Elegir entre comprar un departamento en blanco o en verde puede marcar una gran diferencia en tu inversión. Ambas opciones tienen beneficios, pero también desafíos. Aquí te lo explico fácil y al grano para que tomes una buena decisión.
¿Qué es un departamento en blanco?
Comprar en blanco significa que el proyecto aún no comienza su construcción.
Solo existe el diseño arquitectónico, planos y una maqueta digital.
Ventajas:
- Precio más bajo: es cuando el proyecto está más económico.
- Mayor plusvalía futura: si compras temprano, obtienes el mayor crecimiento del valor.
- Más opciones: puedes elegir mejor orientación, piso y tipología.
Desventajas
- Más tiempo de espera: puede pasar 1–2 años antes de la entrega.
- Mayor incertidumbre: aún no ves nada construido.
- Requiere planificación financiera.
¿Qué es un departamento en verde?
Un proyecto en verde significa que la obra ya inició, pero todavía no está terminado.
Ventajas
- Menos riesgo: ya ves avances reales de la construcción.
- Entrega más cercana: ideal para quienes necesitan mudarse o arrendar pronto.
- Aún hay buenos precios, aunque un poco más altos que en blanco.
Desventajas
- Menos disponibilidad: quedan menos unidades con buena orientación.
- Plusvalía menor que en blanco, aunque sigue siendo buena.
Entonces… ¿Cuál te conviene más?
Si tu objetivo es invertir y ganar plusvalía
La opción en blanco es la más conveniente.
Compras al precio más bajo del ciclo y capturas un mayor aumento de valor a medida que avanza la obra.
Si necesitas arrendar pronto o mudarte en el corto plazo
El proyecto en verde es la mejor alternativa.
La entrega está más cercana y el riesgo es menor, porque la obra ya está avanzada.
Si cuentas con un presupuesto ajustado para el pie
En blanco te da más flexibilidad financiera.
Puedes dividir el pie en más meses y reducir la carga mensual.
Si prefieres evitar incertidumbre
En verde brinda mayor seguridad.
Puedes ver avances reales, maquetas, showroom y avances constructivos.